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Te doy un beso…

Te doy un beso, como ejercicio matemático, te lo doy  para que lo resuelvas, para que te embriague y te excite, recorra desde ese mismo instante todos tus adentros y germine dentro de ti.  Que salga por tu mirada, y sonrías, sonrías como sonríe el silencio a la noche.Te lo doy para que hagas lo que quieras con él, haz con él lo que te venga en gana, saboréalo humedeciendo los labios, mastícalo sin dañarlo y después cuando te recuperes, cuando creas que te ha sabido a poco…vas y me lo devuelves.


En un puñado.

En un puñado guardo bien sujeta tu sonrisa para de vez en cuando abrir la mano y salpicarme de ti.

En el otro puño guardo mis miedos, sangre mordida por labios cohibidos que con el cierzo como compañero te nombra para volverte y sonreir, alzo mi rostro, traspaso las nubes y encuentro en soledad a Perseus.

Y en la madrugada mis ojos despiertan para observar entre sombras como caen susurros a tu oído, sonríes, llueve versos de Poe.

En un puñado tengo recluido todo lo que no cabe en mi alma, si algún día caigo será la libertad de mis puños la que me ayude a vivir.


Senti-dos

Cerrados los ojos, la oscuridad te observa, revienta  la realidad

sensaciones agrias al saborear en el aire la pedantería escupida

Paseas y encuentras dos miradas enfrentadas, dos miradas sobrevaloradas,

siendo tú el que escupes con la boca seca, escupes lo poco que queda…

se te va en vida

Esa vida que no habla el mismo idioma y que lee una puta boca perdida entre

inframundos…

esa vida que llama a mi oído como puerta quejosa

consigue que  respire, me asuste

Toco mis manos y ellas me tocan a mi para intentar averiguar  por sí solas quién

maldito eres.


Inconsistentes Realidades.

Aquel que
corre un tupido velo ocultado en una frase hecha, llena
de vacíos, llena de inconsistentes
realidades…

ha de conocer que la
falsedad y nobleza forman piedra pómez, provocando
inconsistentes realidades…

Y en las sofocantes
noches del verano recontando horas  no descansará, saltarán
una a una mostrándose, incapaz de
parar..

A ti, al que carece de
nombre propio y juega con las manecillas de un reloj, no seré yo
quien te muestre lo que ya deberías
saber, el silencio se adueñará de tu
vacío, no habrá más.


En la ventana.

Desde mi ventana veo una Venecia Like a virgin, salpicando gotas de  fantasía a una realidad insincera, el cristal me dibuja orlas de cercanía al perfilar con mis dedos extrañas formas perpetúas.

Un reflejo se apiada de mí y  solaza mi cara, mis gestos, mi compostura, notando una extrañeza pendiente de digerir.

Doy a mis manos enjauladas la oportunidad y estas apoyándose en una frontera trasparente se castigan de rocío

Desde mi ventana veo el vuelo de un gorrión, debo el respirar.


Final de año.

Te vas al ritmo del paso del tiempo y lo celebro con frío en mis labios, lo celebro con burbujas de amargura.

En mi añoranza no te creo especial, muchos se han ido al ritmo que tú envejecías, me has hecho llorar.

No me has servido alegría, sobrevivir a tu día a día por creer en ti ha sido duro, muy duro, creer mientras avanzabas, creer mientras perdía en todo.

Aún me duele el cuerpo por las batallas perdidas, más llora mi alma por los silencios que le has regalado, sino te contemplara no existirías, si te obviara en un todo, mi yo enloquecería.

No creas que brindo por tu despedida, brindo por los que están aún por llegar, brindo por una sonrisa, una bienvenida.

PD: Feliz 2011 a todos, un abrazo y un beso.


Ese pensamiento.

Recio el pensamiento, encontrándome en un paisaje mil veces ignorado, haciéndole partícipe del sentirse acariciado por la brisa casual.

Sucede con el sonido cuando de verdad respiras, sabes que te acompaña pero lo obvias, lo haces tuyo, hasta hacerlo causal, te tiene, te agarra, te condena como condenado es el hecho de vivir.

Ese pensamiento, obvio, no te deja vivirlo en la costumbre, te silencia en ti mismo, encarcelándote en una mentira con él.

Se disfraza lo mismo de una canción tarareada de Chet Baker, como de una mirada al cielo atenta a la lluvia en la lejanía de  las nubes.

Te acompaña mientras paseas, mientras deambulas por el mundo, ese pensamiento es lo que te hace mirar al frente y sentirte especial, ver las diferencias no explícitas en los otros, contemplar las diferencias en tu Yo de otra época.

No sería nadie sin ti, no le hagas caso, no te creas que le importes porque te hace tuyo, y no creas que te adora, sólo busca lo suyo.

Ese pensamiento es un gozo que autodestruye, por muy obvio y permisivo sea.

Ese pensamiento no es otro que el alimento de uno mismo.