Archivo de la etiqueta: Ciencia

¿¡Y tú que sabes!?.

y_tu_que_sabes2Hoy he tenido una pequeña conversación con mi amigo Ondi, sobre la espiritualidad, budismo… Lo hemos acompañado con algún chiste y nos hemos reído.

Al pensar luego sobre la conversación me he acordado de ¿¡Y tú que sabes!?, pedazo de documental que no puedes sacarlo en una conversación con los amigos, (lo he comprobado, y te miran con cara rara), pero sí recomendarlo.

Básicamente este documental-película trata de explicar la realidad existente para todos nosotros desde el punto de vista de la espiritualidad valiéndose de estudios científicos obtenidos de la física cuántica.

La revolución cultural que se deriva de estos conocimientos científicos tiene que ver con la naturaleza de la realidad. Lo que nos hace ver este documental es que la realidad se reduce a la percepción de lo que nuestro cerebro entiende como realidad y que la percepción (a la que llamamos realidad) se forma por el efecto combinado de creencias, pensamientos, emociones….sensaciones. 

La consecuencia de estos estudios es que cada uno de nosotros somos los que tenemos la última palabra sobre lo real y que, cuando descubrimos la estrecha relación entre el mundo interno de las personas y lo que sucede en su entorno, alcanzamos la capacidad de alterar la realidad.

La película nos hace ver los últimos  descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro, capaz de reaccionar de la misma forma tanto respecto a un objeto real como a otro imaginario, siempre que una emoción esté asociada a estos procesos. 

Este descubrimiento lleva a los protagonistas del documental  a proponer una mayor atención a los procesos de pensamiento y emociones, al considerar que una revisión profunda del interior humano puede ayudar a comprender mejor el mundo que nos rodea y a hacerlo más habitable y confortable. Y, sobre todo, mucho más feliz.

¿¡ Y tú que sabes!?, es uno de mis documentales favoritos, cuando lo vi  la sensación que me produjo  fue bastante esclarecedora  respecto a nuestra forma “diferente” como individuos de pensar, de percibir la realidad..De interpretarla.

Aquí tenéis el enlace. ¿¡Y tú que sabes!?

Anuncios

Meteotek08.

quinta3317963107_48bb10ed8b1Gerard Marull, Sergi Saballs, Martí Gasull y Jaume Puigmiquel. Son los nombres de los cuatro alumnos del instituto de enseñanza secundaria Bisbal, en Gerona, que acaban de demostrar que para tomar fotos de nuestro planeta desde el límite de la atmósfera no hace falta ser técnico de la NASA, sino un poco de pericia, algunos días de trabajo y un montón de ilusión y por supuesto tener la suerte de tener un profesor como Jordi Fanals.

Los trabajos comenzaron en mayo de 2008, y terminaron con el lanzamiento de la sonda el pasado 28 de febrero de este año en Bujaraloz. La sonda llegó hasta los 30.677 metros de altura donde, como estaba previsto, el globo de helio reventó. El Meteotek08 fue recogido a 38 kilómetros del lugar de lanzamiento tras 130 minutos de vuelo, sin casi ningún desperfecto.

La primera sorpresa al recuperar la sonda fue la calidad de la imágenes, sobre todo teniendo en cuenta que habían sido tomadas con una cámara bastante modesta, una Nikon Coolpix L15. Además la sonda recogió datos de altura, temperatura, presión y velocidad durante todo el vuelo. La temperatura mínima registrada fue -57,93 grados C a 16.000 metros de altura, en la bajada.

La repercusión ha sido tal, que la hazaña  ha sido reflejada en la prensa internacional.

Por mí Sobresaliente.

primera3331839282_06a4581a3c

segunda3331186939_6e8160c820

tercera3332151284_27d44da276

cuarta3331443831_cbedc478a3


Las paranoias de Einstein.

albert-einstein-1Cuando Einstein se dio cuenta de que, según su primera formulación de la relatividad general, el universo tenía que estar expandiéndose o contrayéndose, introdujo en las ecuaciones un factor de corrección –la denominada “constante cosmológica”– para eliminar el supuesto error, pues daba por sentado, como todos en aquel momento, que el universo era estático.

Cuando se descubrió que el universo se expandía y que, por tanto, las predicciones de la relatividad eran correctas, Einstein dijo abochornado que la constante cosmológica había sido el mayor error de su vida. Pero si levantara la cabeza tal vez dijera que su mayor error fue precisamente descartar como errónea la constante cosmológica, pues podría ser una forma de expresar esa misteriosa energía oscura que, según hoy sabemos, hace que el universo se expanda de forma acelerada.

La historia de la ciencia está llena de este tipo de “metaerrores” –erróneas descalificaciones de supuestos errores–, e incluso se podría decir que prácticamente todos los descubrimientos revolucionarios inducen en algunas personas e instituciones –cuando no en todo el mundo– el metaerror de considerarlos erróneos.

La teoría heliocéntrica de Copérnico, confirmada por Galileo hace exactamente cuatrocientos años, y la evolución de las especies a partir de la selección natural, de cuyo descubridor estamos celebrando el segundo centenario, son tal vez los más clamorosos ejemplos de formidables aciertos científicos rechazados en su momento como errores inadmisibles.

En cualquier caso, aunque su equiparación con la energía oscura resultara ser un espejismo, como opinan algunos físicos, ya nadie pensará en la constante cosmológica como el gran error de Einstein; entre otras cosas, porque hay un candidato mucho mejor, un “error” más pertinaz y menos fecundo: las “variables ocultas”,( En Física, llamamos teorías de variables ocultas a formulaciones alternativas que suponen la existencia de ciertos parámetros desconocidos que serían los responsables de las características estadísticas de la mecánica cuántica.), que en vano buscó durante treinta años para refutar el indeterminismo cuántico.

Pero ¿podemos afirmar que Einstein se equivocó al intentar demostrar que Dios no juega a los dados? En absoluto: al seguir los dictados de su intuición, hizo lo que tenía que hacer, aunque al parecer no llegara a ninguna parte.

Si el joven Einstein les hubiera contado a sus amigos que, cual héroe becqueriano, se pasaba las horas muertas persiguiendo mentalmente un rayo de luz, habrían dudado de su cordura. Y sin embargo esta persecución obsesiva lo llevó a la sublime meta de la relatividad, es decir, a la refundación de la física.

Adónde podría haberlo llevado con el tiempo la búsqueda de las variables ocultas, nadie lo sabe. Todavía.

EL JUEGO DE LA CIENCIA // CARLO FRABETTI  Escritor y Matemático.


Carta de un Físico.

Os dejo una carta-email  que me ha hecho llegar un amigo muy aficionado a la física, que cuanto menos me ha parecido bastante curiosa e interesante,  dándome qué pensar cuales serán las  inquietudes profesionales que pueden llegar a tener los grandes cerebritos en su busca particular de una explicación coherente y definitiva de las reglas del universo.

Aquí os la dejo tal cual me la han hecho llegar, ante cualquier duda siempre nos quedará consultar la Wikipedia.

 

Un poco de Física (De verdad sólo un poco).

 

Primero decirte que me gusta tu página mucho ya que combina lo serio y lo coloquial de forma muy equilibrada, consiguiendo así que personas de distintas edades y con aficiones dispares se sientan a gusto.

Ya voy al grano. Creo que todos los aficionados a la Física sabemos el “atascon” que tenemos desde hace ya algunos años, por un lado contamos  la Teoría Estándar por  otro las de cuerdas,  aún colea la clásica, y lo más  reciente la E8 con pretensión de G.U. contemplando especialmente la geometría  de Garret Lisi (gausianos), con matemática de Sophus Lie. 

Así aunque respetando E=mc2 tenemos que: de forma finita: An, Bn, Cn, Dn y de forma excepcional: E6, F7, E8, F4, G2, tendríamos 8 rangos y 248 dimensiones: E8= (-24)  o bien como subgrupo expresado en forma compacta de segundo orden y mirar como queda E, E7 x SU (2)/ (-I x –I) es decir E8 = -24. espacio-temporal. Si se sigue desarrollando sale una cosa más o menos así :

clip_image002

Por supuesto esta basado en una gran simetría y lo curioso es que estamos hablando de la estructura espacio temporal del todo, ósea el Universo. Para que luego digan que el vacío es “nada” . La teoría todavía esta “verde” como para saber si es una más, o realmente puede unificar.

A mi el dibujo resultante me parece muy bonito, quizás demasiado como para ser cierto todo esto.

Lo realmente complejo no son los procesos matemáticos, lo complejo es que no tenemos referencias como para saber lo que nos queda, es decir si C= lo que sabemos, y T=todo lo que se

Puede saber, entonces T-C= lo que nos queda por saber, pero no sabemos el valor de T, y por si fuera poco, no sabemos lo que hay de cierto en C. El panorama es desalentador ¿NO?  Solo podemos confiar en que los grandes cerebros sigan dándole al “tarro”  o en que nazca otro Einstein, en fin…

Por cierto hablando de física, ¿sabéis de que hay que llenar un saco, para que cada vez pese menos? – Pues de agujeros hombre de agujeros. 

Son las cuatro de la mañana y creo que ya estoy diciendo tonterías. Saludos a todos.


                                                                                                                Alejandro.


El poder de la ciencia.

 

 

Muy interesante me ha resultado leer este libro de unas mil páginas, en algún capítulo a mi entender han sobrado las extensas estadísticas de datos, seguro que alguien lo agradecerá pero a mí se me hace un poco pesado tener que interpretarlas por mí mismo. El capítulo dedicado al nacimiento de la relatividad, ofrece anécdotas de Einstein, bastante curiosas.

Como bien advierte el autor no se trata de una Historia de la Ciencia, sino que ha pretendido explicar los principales mecanismos que subyacen en el desarrollo de la ciencia.

Entre esos mecanismos –en sentido genérico y según nos desvela el subtítulo- tenemos los factores sociales, políticos y económicos, a lo largo del siglo XIX y XX. En cierto sentido todo queda reducido a las infructuosas relaciones entre el poder y la ciencia.

 La impresión al leerlo es que el desarrollo de la ciencia en Occidente, ha sido impulsada y configurada por el poder político. En cierta manera es así, aunque el autor nos hace ver que también ha pesado la dejadez del poder político en los atrasos científicos. 

Pues eso, muy recomendable para leerlo, importante no tener prisa por acabarlo.


La partícula de Dios.

Ayer se puso en funcionamiento el nuevo colisionador de Hadrones del CERN.
Básicamente consiste en un túnel circular subterráneo  de unos 27 Km, en la cual se introducen varios protones haciéndolos circular en dirección contraria  a una velocidad muy cercana a la luz, en un momento dado chocan generándose diferentes partículas que serán captadas para su estudio permitiendo simular algunos eventos producidos en el comienzo y transcurso del BIG BANG , en resumen, se prueba en la práctica la famosa fórmula de Einstein, Energía = masa * la velocidad de la luz al cuadrado.

Han salido en las noticias diferentes artículos sobre el peligro que existía al realizar estas pruebas (realmente ayer lo hicieron funcionar, pero los experimentos como tales empezarán el 21 de Octubre),  el estadounidense Walter Wagner y el español Luis Sancho han afirmado que existe la posibilidad de que el funcionamiento del colisionador desencadene procesos que, según ellos, serían capaces de provocar la destrucción no solo de la Tierra sino incluso del Universo entero.

Los posibles procesos catastróficos que anuncian son:
•    La creación de un agujero negro inestable.
•    La creación de materia exótica supermasiva, tan estable como la materia ordinaria.
•    La creación de monopolos magnéticos (previstos en la teoría de la relatividad) que pudieran catalizar el decaimiento del protón.
•    La activación de la transición a un estado de vacío cuántico.

Realmente si se produjera el caso, en muy pocos segundos empezaríamos a vernos estirados y el tiempo se pararía quedándose nuestra civilización en la última página de un libro inacabado. ACOJONA EH, bueno lo que acojona es que esta denuncia la han formulado en la comunidad  este grupo de científicos que parece ser que por el cabreo que llevan los debieron dejar fuera del proyecto. Esta denuncia ha sido rechazada ya que carece de cualquier respaldo matemático que la apoye, se cree que las posibilidades son , muy ínfimas, por lo tanto lo que sí que nos llega a acojonar sea ese boleto de la primitiva en los que haya que adivinar cuarenta números en vez de seis.

La búsqueda del conocimiento del hombre siempre a conllevado riesgos más o menos intencionados, recordemos la producción de la fisión nuclear con el mismo aparatejo llamado Ciclotrón (con un diámetro de menos de cincuenta centímetros), consiguiendo dividir en dos al Uranio para crear Bario. Pero en aquella época (2ª guerra mundial) no había fanáticos con una disposición de la información tan elocuente y fácil. No vivíamos en la Era de la información.

Lo que sí nos debería acojonar es que con este experimento vamos a saber las leyes que se rigen en todo el universo, abriéndose infinitas posibilidades futuras en nuestro presente. Por fin vamos a saber, como dijo el amigo Einstein, si realmente Dios juega a los dados.