Ese pensamiento.


Recio el pensamiento, encontrándome en un paisaje mil veces ignorado, haciéndole partícipe del sentirse acariciado por la brisa casual.

Sucede con el sonido cuando de verdad respiras, sabes que te acompaña pero lo obvias, lo haces tuyo, hasta hacerlo causal, te tiene, te agarra, te condena como condenado es el hecho de vivir.

Ese pensamiento, obvio, no te deja vivirlo en la costumbre, te silencia en ti mismo, encarcelándote en una mentira con él.

Se disfraza lo mismo de una canción tarareada de Chet Baker, como de una mirada al cielo atenta a la lluvia en la lejanía de  las nubes.

Te acompaña mientras paseas, mientras deambulas por el mundo, ese pensamiento es lo que te hace mirar al frente y sentirte especial, ver las diferencias no explícitas en los otros, contemplar las diferencias en tu Yo de otra época.

No sería nadie sin ti, no le hagas caso, no te creas que le importes porque te hace tuyo, y no creas que te adora, sólo busca lo suyo.

Ese pensamiento es un gozo que autodestruye, por muy obvio y permisivo sea.

Ese pensamiento no es otro que el alimento de uno mismo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: