Hasta los COJONES.


Elocuente, directo y buen artículo de Jules encontrado en poesiamas, estoy de acuerdo en bastantes cosas pero no en todo, lo que sucede es que para mí hay cosas de las que estoy hasta las mismísimas narices y otras hasta la mismísima polla, pero como bien hace entender, él es el que está hasta los mismísimos cojones.

Os dejo el artículo.

 

Hasta los COJONES (advertencia: texto enojoso y con muchas palabrotas)

Este texto no va dirigido a nadie en particular. Hablo a un ente imaginario, el que sea -probablemente a mí mismo, o es simplemente un grito en voz alta-, no al lector. Dicho queda.

Estoy hasta los cojones de no escuchar ideas y quejas y gritos y ganas de cambio y se contengan con sus vidas y se fagociten a sí mismos y todos los días se revuelquen en el sistema o se hagan antisistema de forma nada inteligente y no generen intercambio de ideas, y vivan sólo para sobrevivir, como si les hubieran abandonado en el amazonas con lo puesto, ¡que no hay sangre, joder! ¡Espabila! ¡Habla! ¡Dí! ¡Escúpelo, joder!

Estoy hasta los cojones de que vengan economistas a decirme que no podré sacar dinero del banco y se racionará la gasolina, porque hace décadas que nuestra especie exige vehículos ecológicos y energías renovables. Pero más hasta los cojones de que digan lo mal que nos va a ir a todos, ¿tú crees que yo tengo paciencia para oir a los economistas como futurólogos?

Estoy hasta los cojones de los políticos y de ver quién gana los debates y de que me metan con calzador en ideologías y sólo tenga dos para elegir, o conservador o progresista, y estar todo el puto día con las putas diferencias ¡ya conozco las putas diferencias, joder! ¡Dejadme vivir!

Estoy hasta los mismísmos cojones de que la economía se haya convertido en paradigma y árbitro, y que haya desplazado como si tal cosa a las humanidades; el pensamiento y la reflexión le molesta, la filosofía no tiene cabida, el conocimiento es una joda, y esto es por culpa ¡de la gente que ve cine de mierda de consumo inmediato, de los que leen infantiladas como El niño del pijama de rayas que no le producen ningún tipo de esfuerzo intelectual!¡Prueba con Montaigne de vez en cuando, joder, léete algo que puedas recordar tres meses más tarde, porque entonces habrá sido de provecho! ¡Ve a museos y al teatro! ¡Joder, el cerebro es un ÓRGANO, úsalo!

Estoy hasta los cojones de que me bombardeen con contaminación acústica, lumínica, y con publicidad en cada rincón de mi ciudad. ¡Pero hasta los mismos cojones, hostias! ¡Te crees que es un tema menor, mamonazo, eh, a tí te hablo, cabrón que me llenas las putas ciudades de artículos para que me gaste los cuatro reales que me gano, mamón!

Estoy, pero hasta los mismísmos cojones, de los putos centros comerciales, y de que “ir a pasear” sea ir a ver tiendas o objetos que no me puedo o no deseo comprarme, porque yo quiero oler a yerba y no ver a un guardia de seguridad vigilándome por si robo una camisa fabricada en Taiwán o cualquier país asiático subdesarrollado- pagándoles cuatro centavos diarios por 18 horas de trabajo a niñas: Naomi Klein, No Logo– gracias a un sistema esclavista y al poder de las multinacionales y los gobiernos corruptos.

Estoy hasta los cojones de los que llegan tarde.

Estoy hasta los cojones de la puta publicidad en medio de las películas de la televisión, que para que echen una nueva hay que echar una puta instancia: el sábado pasado, por la tarde, vi de nuevo al puto Marty McFly volando al futuro y al pasado en el jodido Delorian de los huevos, hay que joderse, no sé si era la que volaba con mierda, eso es imaginación.

Estoy hasta los cojones de hacerme pajas pensando en Scarlett Johannson.

Estoy hasta los cojones ¿de que los políticos sean corruptos? no; más bien de los putos ignorantes de mierda que siguen votando a aquellos que PARECEN culpables porque necesitan una puta sentencia judicial para que se los crean, y aún así los muy subnormales siguen votando al mismo partido y no salen en manifestación a las calles por una gestión eficaz, limpia y transparente para SUS propios hijos, joder. ¿Ese es el mundo que quieren dejar de herencia?

Estoy hasta los cojones de los niños violados y maltratados en Irlanda por MIEDO a acusar a los culpables, de las violaciones de misioneros en África, de los pederastas de la iglesia en Estados Unidos, de la Iglesia Católica se haya convertido en un lobby de lo ético y que siempre de el beneficio de la duda a sus suspuestos violadores de NIÑOS,  de que el Papa diga que los preservativos no ayudan a detener el SIDA, pero, sobre todo, joder, me toca los putos huevos que le tengan tanto miedo, sí, MIEDO, eso me toca los cojones, la gente les tiene miedo, los políticos les tienen miedo, sí, usan el MIEDO a sus reacciones, el MIEDO a sus reprimendas, el PUTO MIEDO para tenerlos atados a todos en un anillo único y arrastrarlos en las PUTAS TINIEBLAS, ¡tú no me representas!

Estoy hasta los cojones de no ganar dinero con el puto Adsense, y eso que tengo varios manuales pero no hay forma de ganarme más de 2 euros al mes, qué queréis, que llene mis artículos de publicidad, ¡tú te crees que la gente es gilipollas y hace click, hostias! ¡Si no lo hago ni yo, pedazo de bestia marciana!¡Obtuso!¡Tragaldabas!

Estoy hasta los cojones de que la salud sea un negocio y de que las tias se tengan que gastar el dinero en cirugía estética, ¡es que vuestras madres os parecen feas, es que tu bisabela era un puto cardo, tú crees que a Cleopatra, Josefina o esas grandes mujeres de la historia les hacía falta operarse las tetas o reconstruirse el pómulo, no te da verguenza inyectarte productos de laboratorio para que tu vanidad femenina se sienta reconfortada! ¡Eres una tarada, joder, por no gastarte ese puto dinero en unas vacaciones en Cuba donde ya verás tú que al guapo ese le va a dar igual si las tetas te caen hasta el ombligo, te va a follar hasta que revientes y luego te enamoras, joder!

Estoy hasta los cojones de los que quieren meterme su puta ética por los ojos y de que viva acorde a sus ideales que fabricaron un día de diarrea mental. ¿Yo acaso te digo como tengo que vivir tu vida o si tus decisiones son buenas o malas? ¿Me ves dando por culo todo el puto día? ¡Que me dejes en paz!

Estoy hasta los cojones de tu cara de pan.

Estoy hasta los cojones de estar hasta los cojones y eso me da bajona, porque no veo solución, ¿dónde calmo mi ira y mi desasosiego? ¿Eh, mamonazo?

Estoy hasta los cojones de la gente violenta, de los putos porteros de discoteca, de los gamberros, de los putos racistas, de aguantar chistes machistas porque yo no sé tu pero yo tengo hermanas.

Estoy hasta los cojones de las treintañeras amargadas, ¡con lo divertidas que eran cinco años antes!

Estoy hasta los cojones de los putos cobardes que pegan mujeres y las tratan como objetos y no me extrañaría que cualquier día alguien espere a uno de esos mierdas a la salida de la cárcel, le lleve a un callejón oscuro, le raje los huevos, se los meta en la boca y lo deje desangrándose lentamente para que sea consciente de su muerte.

Estoy hasta los cojones de la violencia, de la violencia verbal -hasta los cojones de este artículo, sí-, de la violencia escrita, de los cursos de autoayuda, de los libros de autoayuda, de los discos de autoayuda, del zen, del pilates, de la comida vegetariana y de las putas dietas.

Estoy hasta los cojones de que gente como Pérez-Reverte ingrese en la misma academia en la que antes había filógogos como Emilio Alarcos o Manuel Alvar, y que digan que escribe de puta madre y es lo mejor de lo mejor desde Cervantes, dicho por unos críticos a los que sigo respetando pero no comparto porque sean unos nostálgicos del Siglo de Oro y no se dieron cuenta que ya estamos en el 2009, ¡Pérez Reverte lo que escribe en realidad son guiones de cine y novelas juveniles, joder, pero es que nadie va a decirlo o que! ¡Hasta los cojones de que no le apliquen una crítica literaria en condiciones, me da igual si es New Criticism, Deconstrucción o Formalismo Ruso, pero algo, joder! ¡A ver esos hallazgos, hostias, a verlos, que no los veo, seré ceporro, joder, me toca los cojones serlo!

Estoy hasta los cojones de que vendan cremas para tios y para que no tengamos patas de gallo en los ojos y nos depilemos los pelos de la polla y luego qué nos queda que nos recombinen genéticamente y en vez de pelo nos salgan flores, ¡hasta los cojones!

Estoy hasta los cojones de oír hablar de metrosexualidad, de sexualidad, de consultorios sexuales, de que si la tienes grande chica o tamaño Nacho Vidal, que si eres bueno en la cama, que si los tios no hacemos bien el sexo oral, ¿que no han leído mi artículo? ¡Lo de las pollas grandes es una puta mentira, joder!

Estoy hasta los cojones del cybersexo y de los sitios de encontrar pareja en internet, ¿es que a nadie le gusta que le acaricien? ¿Dónde están las putas caricias, los abrazos, prefieres tocar el plástico del teclado? Joder, cómo me toca los huevossssss…

Estoy hasta los cojones del sexo anal porque huele mucho a mierda.

Estoy hasta los cojones de la Unión Europea que por un pelo nos salvamos de las 65 horas mensuales, que incluye trabajar como más esclavos de lunes a sábado y los domingos cinco horas, ¿me ves cara de japonés, joder? ¿La Unión Europea del Comercio, no debería llamarse? Los va a votar su… madre.

Estoy hasta los cojones de las nuevas tribus urbanas, ¿qué coño pasó con los punkies, los hippys, los rockabilly, los pijos, etc.? ¿Tenían algo de malo? ¿Te gusta que te llamen emo, geek, o lo que coño sea? ¿Tío, emo? Joder con la puta juventud.

Estoy hasta los putos cojones del manga y el anime -pero me mola el hentai-.

Estoy hasta los putos cojones de oír a diario noticias sobre Microsoft, Google, Redes, Internet, Blogs, Linux, Código Libre, Código Abierto, Plugins, Temas, SEO y esas gilipolleces, escuchadme bien ¡todas esas mierdas TIENEN ERRORES, HOSTIAS, FALLAN, o es que NO LEES LOS PUTOS FOROS, JODER!

Estoy hasta los huevos que para configurar Joomla o WordPress me tenga que pegar días según dónde me aloje, versión, patatín, patatán, y la madre que parió al carnero para que me indexen -si es palabreja esa- en el puto Google, ¿Google no es monopolio? ¿Quién lo dijo?

Estoy hasta los cojones de los bienes de consumo, que midan a qué clase social pertenezco por mis propiedades y de que me pregunten si tengo coche casa sueldo si soy funcionario si follo bien o si tengo la punta del nabo gorda. Vete a mamarla al parque.

Estoy hasta los cojones de la gente que se coge confianza y me obliga a estar en una postura desagradable y llamando la atención sin necesidad, porque son unas necios, y de los que me saludan en actos sociales cuando sabemos que no nos soportamos sólo por mantener una etiqueta social impuesta por la tradición burguesa que es una tradición de traidores a la humanidad, jodidos burgueses de mierda hipócritas, ansiosos por quitarles los privilegios a la aristocracia o pertenecer a la misma, la historia de la humanidad es una historia de envidias y traiciones, cerdos.

Pero lo que más me toca los cojones, lo que me los hincha y hace que rebosen mis calzoncillos de licra, más conocidos como boxers, es que pasados los treinta me digan unos colegas que no puedo llamar a una tia al día siguiente de pedirle el puto móvil porque parezco un jodido desesperado pajero. ¿Porqué? ¿Es que no PUEDO VIVIR EN PAZ? ¿YO CON QUIÉN COÑO ME METO, SI NO JODO A NADIE? ¡Dejame en paz, mamones!


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