Think Different.
“Quien asume riesgos puede perder; pero quien no los asume, pierde siempre.” Xavier Tartacower, 1887-1956, Gran Maestro Internacional de Ajedrez.
Piensa diferente. Sé diferente.
24.741 esperanzas.
Una alegría, por fin una gran alegría que se han llevado 24.741 familias en este mes de Mayo, parecerá exagerada mi reacción pero es muy fácil ver un desmoronamiento social desde fuera y tener que abrir bien los ojos para observar lo que sucede desde el punto de vista de un amigo, un conocido, un familiar…
En nuestro particular primer mundo no hay nada peor que tener que salir forzado de una sociedad por la única razón sin explicación coherente de no seguir dejándote jugar en ella mediante un constitucional puesto laboral. Injusto y cercano, todos disponemos de ejemplos.
El consumismo es adaptable al nivel adquisitivo de cada uno, existen tantos recursos y opciones con los cuales puedes tener la posibilidad de aguantarte sin que te entren ganas de llorar, implorándote lo desgraciadito que eres por no tener lo del vecino. De risa, me recuerdan a yonkies setenteros incapaces de dejar de consumir.
Ante la disminución de nuestro consumismo deben imploran más que nunca las relaciones sociales, muy importantes, igual de importante es llorar por ti mismo que por los demás.
Consideremos esta noticia un punto de inflexión con un factor muy importante, el factor psicológico, este factor ha sido totalmente influyente en la aceleración de un descrédito económico, el derrumbamiento de diferentes sectores fue acelerado por la desconfianza de los que se mantenían al margen en esta crisis financiera.
Espero que estas 24.741 alegrías lo utilicemos todos también como factor psicológico, ya que cuando menos estamos empezando a ver un poco de luz al final de un cada vez menos largo túnel.
Hasta los COJONES.
Elocuente, directo y buen artículo de Jules encontrado en poesiamas, estoy de acuerdo en bastantes cosas pero no en todo, lo que sucede es que para mí hay cosas de las que estoy hasta las mismísimas narices y otras hasta la mismísima polla, pero como bien hace entender, él es el que está hasta los mismísimos cojones.
Os dejo el artículo.
Hasta los COJONES (advertencia: texto enojoso y con muchas palabrotas)
Este texto no va dirigido a nadie en particular. Hablo a un ente imaginario, el que sea -probablemente a mí mismo, o es simplemente un grito en voz alta-, no al lector. Dicho queda.
Estoy hasta los cojones de no escuchar ideas y quejas y gritos y ganas de cambio y se contengan con sus vidas y se fagociten a sí mismos y todos los días se revuelquen en el sistema o se hagan antisistema de forma nada inteligente y no generen intercambio de ideas, y vivan sólo para sobrevivir, como si les hubieran abandonado en el amazonas con lo puesto, ¡que no hay sangre, joder! ¡Espabila! ¡Habla! ¡Dí! ¡Escúpelo, joder!
Estoy hasta los cojones de que vengan economistas a decirme que no podré sacar dinero del banco y se racionará la gasolina, porque hace décadas que nuestra especie exige vehículos ecológicos y energías renovables. Pero más hasta los cojones de que digan lo mal que nos va a ir a todos, ¿tú crees que yo tengo paciencia para oir a los economistas como futurólogos?
Estoy hasta los cojones de los políticos y de ver quién gana los debates y de que me metan con calzador en ideologías y sólo tenga dos para elegir, o conservador o progresista, y estar todo el puto día con las putas diferencias ¡ya conozco las putas diferencias, joder! ¡Dejadme vivir!
Estoy hasta los mismísmos cojones de que la economía se haya convertido en paradigma y árbitro, y que haya desplazado como si tal cosa a las humanidades; el pensamiento y la reflexión le molesta, la filosofía no tiene cabida, el conocimiento es una joda, y esto es por culpa ¡de la gente que ve cine de mierda de consumo inmediato, de los que leen infantiladas como El niño del pijama de rayas que no le producen ningún tipo de esfuerzo intelectual!¡Prueba con Montaigne de vez en cuando, joder, léete algo que puedas recordar tres meses más tarde, porque entonces habrá sido de provecho! ¡Ve a museos y al teatro! ¡Joder, el cerebro es un ÓRGANO, úsalo!
Estoy hasta los cojones de que me bombardeen con contaminación acústica, lumínica, y con publicidad en cada rincón de mi ciudad. ¡Pero hasta los mismos cojones, hostias! ¡Te crees que es un tema menor, mamonazo, eh, a tí te hablo, cabrón que me llenas las putas ciudades de artículos para que me gaste los cuatro reales que me gano, mamón!
Estoy, pero hasta los mismísmos cojones, de los putos centros comerciales, y de que “ir a pasear” sea ir a ver tiendas o objetos que no me puedo o no deseo comprarme, porque yo quiero oler a yerba y no ver a un guardia de seguridad vigilándome por si robo una camisa fabricada en Taiwán o cualquier país asiático subdesarrollado- pagándoles cuatro centavos diarios por 18 horas de trabajo a niñas: Naomi Klein, No Logo- gracias a un sistema esclavista y al poder de las multinacionales y los gobiernos corruptos.
Estoy hasta los cojones de los que llegan tarde.
Estoy hasta los cojones de la puta publicidad en medio de las películas de la televisión, que para que echen una nueva hay que echar una puta instancia: el sábado pasado, por la tarde, vi de nuevo al puto Marty McFly volando al futuro y al pasado en el jodido Delorian de los huevos, hay que joderse, no sé si era la que volaba con mierda, eso es imaginación.
Estoy hasta los cojones de hacerme pajas pensando en Scarlett Johannson.
Estoy hasta los cojones ¿de que los políticos sean corruptos? no; más bien de los putos ignorantes de mierda que siguen votando a aquellos que PARECEN culpables porque necesitan una puta sentencia judicial para que se los crean, y aún así los muy subnormales siguen votando al mismo partido y no salen en manifestación a las calles por una gestión eficaz, limpia y transparente para SUS propios hijos, joder. ¿Ese es el mundo que quieren dejar de herencia?
Estoy hasta los cojones de los niños violados y maltratados en Irlanda por MIEDO a acusar a los culpables, de las violaciones de misioneros en África, de los pederastas de la iglesia en Estados Unidos, de la Iglesia Católica se haya convertido en un lobby de lo ético y que siempre de el beneficio de la duda a sus suspuestos violadores de NIÑOS, de que el Papa diga que los preservativos no ayudan a detener el SIDA, pero, sobre todo, joder, me toca los putos huevos que le tengan tanto miedo, sí, MIEDO, eso me toca los cojones, la gente les tiene miedo, los políticos les tienen miedo, sí, usan el MIEDO a sus reacciones, el MIEDO a sus reprimendas, el PUTO MIEDO para tenerlos atados a todos en un anillo único y arrastrarlos en las PUTAS TINIEBLAS, ¡tú no me representas!
Estoy hasta los cojones de no ganar dinero con el puto Adsense, y eso que tengo varios manuales pero no hay forma de ganarme más de 2 euros al mes, qué queréis, que llene mis artículos de publicidad, ¡tú te crees que la gente es gilipollas y hace click, hostias! ¡Si no lo hago ni yo, pedazo de bestia marciana!¡Obtuso!¡Tragaldabas!
Estoy hasta los cojones de que la salud sea un negocio y de que las tias se tengan que gastar el dinero en cirugía estética, ¡es que vuestras madres os parecen feas, es que tu bisabela era un puto cardo, tú crees que a Cleopatra, Josefina o esas grandes mujeres de la historia les hacía falta operarse las tetas o reconstruirse el pómulo, no te da verguenza inyectarte productos de laboratorio para que tu vanidad femenina se sienta reconfortada! ¡Eres una tarada, joder, por no gastarte ese puto dinero en unas vacaciones en Cuba donde ya verás tú que al guapo ese le va a dar igual si las tetas te caen hasta el ombligo, te va a follar hasta que revientes y luego te enamoras, joder!
Estoy hasta los cojones de los que quieren meterme su puta ética por los ojos y de que viva acorde a sus ideales que fabricaron un día de diarrea mental. ¿Yo acaso te digo como tengo que vivir tu vida o si tus decisiones son buenas o malas? ¿Me ves dando por culo todo el puto día? ¡Que me dejes en paz!
Estoy hasta los cojones de tu cara de pan.
Estoy hasta los cojones de estar hasta los cojones y eso me da bajona, porque no veo solución, ¿dónde calmo mi ira y mi desasosiego? ¿Eh, mamonazo?
Estoy hasta los cojones de la gente violenta, de los putos porteros de discoteca, de los gamberros, de los putos racistas, de aguantar chistes machistas porque yo no sé tu pero yo tengo hermanas.
Estoy hasta los cojones de las treintañeras amargadas, ¡con lo divertidas que eran cinco años antes!
Estoy hasta los cojones de los putos cobardes que pegan mujeres y las tratan como objetos y no me extrañaría que cualquier día alguien espere a uno de esos mierdas a la salida de la cárcel, le lleve a un callejón oscuro, le raje los huevos, se los meta en la boca y lo deje desangrándose lentamente para que sea consciente de su muerte.
Estoy hasta los cojones de la violencia, de la violencia verbal -hasta los cojones de este artículo, sí-, de la violencia escrita, de los cursos de autoayuda, de los libros de autoayuda, de los discos de autoayuda, del zen, del pilates, de la comida vegetariana y de las putas dietas.
Estoy hasta los cojones de que gente como Pérez-Reverte ingrese en la misma academia en la que antes había filógogos como Emilio Alarcos o Manuel Alvar, y que digan que escribe de puta madre y es lo mejor de lo mejor desde Cervantes, dicho por unos críticos a los que sigo respetando pero no comparto porque sean unos nostálgicos del Siglo de Oro y no se dieron cuenta que ya estamos en el 2009, ¡Pérez Reverte lo que escribe en realidad son guiones de cine y novelas juveniles, joder, pero es que nadie va a decirlo o que! ¡Hasta los cojones de que no le apliquen una crítica literaria en condiciones, me da igual si es New Criticism, Deconstrucción o Formalismo Ruso, pero algo, joder! ¡A ver esos hallazgos, hostias, a verlos, que no los veo, seré ceporro, joder, me toca los cojones serlo!
Estoy hasta los cojones de que vendan cremas para tios y para que no tengamos patas de gallo en los ojos y nos depilemos los pelos de la polla y luego qué nos queda que nos recombinen genéticamente y en vez de pelo nos salgan flores, ¡hasta los cojones!
Estoy hasta los cojones de oír hablar de metrosexualidad, de sexualidad, de consultorios sexuales, de que si la tienes grande chica o tamaño Nacho Vidal, que si eres bueno en la cama, que si los tios no hacemos bien el sexo oral, ¿que no han leído mi artículo? ¡Lo de las pollas grandes es una puta mentira, joder!
Estoy hasta los cojones del cybersexo y de los sitios de encontrar pareja en internet, ¿es que a nadie le gusta que le acaricien? ¿Dónde están las putas caricias, los abrazos, prefieres tocar el plástico del teclado? Joder, cómo me toca los huevossssss…
Estoy hasta los cojones del sexo anal porque huele mucho a mierda.
Estoy hasta los cojones de la Unión Europea que por un pelo nos salvamos de las 65 horas mensuales, que incluye trabajar como más esclavos de lunes a sábado y los domingos cinco horas, ¿me ves cara de japonés, joder? ¿La Unión Europea del Comercio, no debería llamarse? Los va a votar su… madre.
Estoy hasta los cojones de las nuevas tribus urbanas, ¿qué coño pasó con los punkies, los hippys, los rockabilly, los pijos, etc.? ¿Tenían algo de malo? ¿Te gusta que te llamen emo, geek, o lo que coño sea? ¿Tío, emo? Joder con la puta juventud.
Estoy hasta los putos cojones del manga y el anime -pero me mola el hentai-.
Estoy hasta los putos cojones de oír a diario noticias sobre Microsoft, Google, Redes, Internet, Blogs, Linux, Código Libre, Código Abierto, Plugins, Temas, SEO y esas gilipolleces, escuchadme bien ¡todas esas mierdas TIENEN ERRORES, HOSTIAS, FALLAN, o es que NO LEES LOS PUTOS FOROS, JODER!
Estoy hasta los huevos que para configurar Joomla o WordPress me tenga que pegar días según dónde me aloje, versión, patatín, patatán, y la madre que parió al carnero para que me indexen -si es palabreja esa- en el puto Google, ¿Google no es monopolio? ¿Quién lo dijo?
Estoy hasta los cojones de los bienes de consumo, que midan a qué clase social pertenezco por mis propiedades y de que me pregunten si tengo coche casa sueldo si soy funcionario si follo bien o si tengo la punta del nabo gorda. Vete a mamarla al parque.
Estoy hasta los cojones de la gente que se coge confianza y me obliga a estar en una postura desagradable y llamando la atención sin necesidad, porque son unas necios, y de los que me saludan en actos sociales cuando sabemos que no nos soportamos sólo por mantener una etiqueta social impuesta por la tradición burguesa que es una tradición de traidores a la humanidad, jodidos burgueses de mierda hipócritas, ansiosos por quitarles los privilegios a la aristocracia o pertenecer a la misma, la historia de la humanidad es una historia de envidias y traiciones, cerdos.
Pero lo que más me toca los cojones, lo que me los hincha y hace que rebosen mis calzoncillos de licra, más conocidos como boxers, es que pasados los treinta me digan unos colegas que no puedo llamar a una tia al día siguiente de pedirle el puto móvil porque parezco un jodido desesperado pajero. ¿Porqué? ¿Es que no PUEDO VIVIR EN PAZ? ¿YO CON QUIÉN COÑO ME METO, SI NO JODO A NADIE? ¡Dejame en paz, mamones!
“Rm” Memoria.
Repasando las noticias me he encontrado con una no menos que espectacular haciéndote pensar hasta donde podrá llegar la magnitud humana.
Os cuento… la noticia trata del borrado selectivo de recuerdos, los investigadores han conseguido bloquear una molécula básica del proceso de memoria a largo plazo.
Podemos valorar, qué problemas se pueden generar tras la solución de un problema, ¿podemos permitirnos el lujo de manipular la realidad?, en la película “Olvídate de mí”, del gesticulante Jim Carrey, nos demuestra (siempre en clave de pseudo-humor), que sólo se puede llegar a borrar una sensación, pues lo que tenga que suceder, sucederá ya que genéticamente estamos cada uno programados para ello, siendo el entorno social-cultural un factor no tan determinado e importante.
Os dejo un extracto del artículo y el trailer de la película.
“La vida sin memoria, decía Luis Buñuel, no sería vida. Pero, ¿quién no pagaría por borrar los malos recuerdos, por eliminar miedos crónicos o bloquear los mecanismos que llevan al adicto a caer una y otra vez en su adicción? Son opciones que cada vez están más cerca y los últimos avances en la neurología abren puertas a un mundo de posibilidades médicas y vitales acompañadas de debates éticos.
Uno de los últimos descubrimientos en un terreno que lleva siglos fascinando a filósofos y artistas, pero que hasta hace no mucho estaba casi inexplorado por la ciencia, ha tenido lugar concretamente en la Universidad SUNY en Brooklyn (Nueva York). Allí se ha identificado una molécula básica para el funcionamiento de la memoria y se ha logrado bloquearla con un medicamento en fase experimental.
Por ahora, las pruebas, de las que informó ayer el periódico The New York Times se han realizado en animales, pero los investigadores están convencidos de que la memoria funciona de forma casi idéntica en humanos. La molécula se llama PKMzeta y los científicos de SUNY descubrieron que se activaba cuando una experiencia empezaba a asentarse en el cerebro. Estudios anteriores han identificado hasta 117 moléculas que participan en ese proceso, pero los investigadores de Brooklyn comprobaron que esta jugaba un papel básico.
En los experimentos se enseñó a roedores a moverse en un espacio donde determinados puntos tenían descargas eléctricas. Una vez que los animales sufrían las descargas, evitaban esos puntos y recordaban hacerlo hasta un mes más tarde. Sin embargo, al inyectarles en el cerebro ZIP, el medicamento experimental que bloquea la PKMzeta, olvidaron casi inmediatamente la memoria y el dolor y volvieron a pisar los puntos de las descargas.
Las posibilidades de estudio son múltiples. Para el año 2050, por ejemplo, se calcula que más de 100 millones de personas en todo el mundo sufrirán alzhéimer u otros tipos de demencia y muchas más sufrirán pérdidas de memoria relacionadas con el envejecimiento.“
¿¡Y tú que sabes!?.
Hoy he tenido una pequeña conversación con mi amigo Ondi, sobre la espiritualidad, budismo… Lo hemos acompañado con algún chiste y nos hemos reído.
Al pensar luego sobre la conversación me he acordado de ¿¡Y tú que sabes!?, pedazo de documental que no puedes sacarlo en una conversación con los amigos, (lo he comprobado, y te miran con cara rara), pero sí recomendarlo.
Básicamente este documental-película trata de explicar la realidad existente para todos nosotros desde el punto de vista de la espiritualidad valiéndose de estudios científicos obtenidos de la física cuántica.
La revolución cultural que se deriva de estos conocimientos científicos tiene que ver con la naturaleza de la realidad. Lo que nos hace ver este documental es que la realidad se reduce a la percepción de lo que nuestro cerebro entiende como realidad y que la percepción (a la que llamamos realidad) se forma por el efecto combinado de creencias, pensamientos, emociones….sensaciones.
La consecuencia de estos estudios es que cada uno de nosotros somos los que tenemos la última palabra sobre lo real y que, cuando descubrimos la estrecha relación entre el mundo interno de las personas y lo que sucede en su entorno, alcanzamos la capacidad de alterar la realidad.
La película nos hace ver los últimos descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro, capaz de reaccionar de la misma forma tanto respecto a un objeto real como a otro imaginario, siempre que una emoción esté asociada a estos procesos.
Este descubrimiento lleva a los protagonistas del documental a proponer una mayor atención a los procesos de pensamiento y emociones, al considerar que una revisión profunda del interior humano puede ayudar a comprender mejor el mundo que nos rodea y a hacerlo más habitable y confortable. Y, sobre todo, mucho más feliz.
¿¡ Y tú que sabes!?, es uno de mis documentales favoritos, cuando lo vi la sensación que me produjo fue bastante esclarecedora respecto a nuestra forma “diferente” como individuos de pensar, de percibir la realidad..De interpretarla.
Aquí tenéis el enlace. ¿¡Y tú que sabes!?
Moraleja.ja.ja.
Según la omnipresente Wikipedia, la moraleja en si, es un mensaje transmitido o una lección que se aprende de una historia o de un acontecimiento. La moraleja se puede dejar al oyente, lector o espectador a determinar por sí mismo, o puede ser encerrada en una máxima.
En estos tiempos tan “apretaos” que corren, las necesidades nos hacen percibir moralejas en todos los sentidos, desde un anuncio de una conocida bebida refrescante muy parecida a la Pepsi, hasta una de las películas recomendadas en este blog de un famoso actor cuasi “oscarizado”, incluso encontramos moralejas en nosotros mismos relacionándonos con nuestros semejantes.
Seguro, que si nos ponemos a filosofear, todos tenemos pasajes de nuestras vidas que acaban con una inteligente moraleja.
Os dejo una muy chula, que me ha enviado mi amigo Salva.
Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media , un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso, buscaron a un ‘chivo expiatorio’ para encubrir al verdadero culpable.
El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o ninguna oportunidad de escapar al terrible veredicto: ¡ LA HORCA !
El Juez, también cómplice, cuidó de dar todo el aspecto de un juicio justo y por esta razón le dijo al acusado:
- ‘Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino’
Por supuesto, el funcionario corrupto había preparado dos papeles con la misma leyenda: ‘CULPABLE’ y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se dio cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.
Éste inspiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados pensando, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, escogió y agarró uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes, le reprocharon airadamente.
Pero… ¿qué hizo?… ¿Y ahora?… ¿Cómo vamos a saber el veredicto?
- ‘Es muy sencillo’ respondió el acusado, ‘Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos que decía el que yo escogí’
Con rezongos y disgustos mal disimulados, tuvieron que liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.
Moraleja:
Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento.
Las paranoias de Einstein.
Cuando Einstein se dio cuenta de que, según su primera formulación de la relatividad general, el universo tenía que estar expandiéndose o contrayéndose, introdujo en las ecuaciones un factor de corrección –la denominada “constante cosmológica”– para eliminar el supuesto error, pues daba por sentado, como todos en aquel momento, que el universo era estático.
Cuando se descubrió que el universo se expandía y que, por tanto, las predicciones de la relatividad eran correctas, Einstein dijo abochornado que la constante cosmológica había sido el mayor error de su vida. Pero si levantara la cabeza tal vez dijera que su mayor error fue precisamente descartar como errónea la constante cosmológica, pues podría ser una forma de expresar esa misteriosa energía oscura que, según hoy sabemos, hace que el universo se expanda de forma acelerada.
La historia de la ciencia está llena de este tipo de “metaerrores” –erróneas descalificaciones de supuestos errores–, e incluso se podría decir que prácticamente todos los descubrimientos revolucionarios inducen en algunas personas e instituciones –cuando no en todo el mundo– el metaerror de considerarlos erróneos.
La teoría heliocéntrica de Copérnico, confirmada por Galileo hace exactamente cuatrocientos años, y la evolución de las especies a partir de la selección natural, de cuyo descubridor estamos celebrando el segundo centenario, son tal vez los más clamorosos ejemplos de formidables aciertos científicos rechazados en su momento como errores inadmisibles.
En cualquier caso, aunque su equiparación con la energía oscura resultara ser un espejismo, como opinan algunos físicos, ya nadie pensará en la constante cosmológica como el gran error de Einstein; entre otras cosas, porque hay un candidato mucho mejor, un “error” más pertinaz y menos fecundo: las “variables ocultas”,( En Física, llamamos teorías de variables ocultas a formulaciones alternativas que suponen la existencia de ciertos parámetros desconocidos que serían los responsables de las características estadísticas de la mecánica cuántica.), que en vano buscó durante treinta años para refutar el indeterminismo cuántico.
Pero ¿podemos afirmar que Einstein se equivocó al intentar demostrar que Dios no juega a los dados? En absoluto: al seguir los dictados de su intuición, hizo lo que tenía que hacer, aunque al parecer no llegara a ninguna parte.
Si el joven Einstein les hubiera contado a sus amigos que, cual héroe becqueriano, se pasaba las horas muertas persiguiendo mentalmente un rayo de luz, habrían dudado de su cordura. Y sin embargo esta persecución obsesiva lo llevó a la sublime meta de la relatividad, es decir, a la refundación de la física.
Adónde podría haberlo llevado con el tiempo la búsqueda de las variables ocultas, nadie lo sabe. Todavía.
EL JUEGO DE LA CIENCIA // CARLO FRABETTI Escritor y Matemático.
El valor de las cosas.
¿Cual es el verdadero valor de las cosas?, ¿cual es el verdadero valor del dinero?,
¡Toomaa rayada mental!
El valor de las cosas es el aprovechamiento, la necesidad, la sensación momentánea de felicidad. O simplemente tiene valor el poseerlas, perderán entonces valor una vez poseídas o tendrán más valor por poseerlas y no quererse desprender de ellas.
Tiene el mismo valor contemplar una puesta de Sol solos en Hawai, o con nuestra familia en las afueras de nuestra ciudad?, Y si se repite esta puesta de sol veinte veces al año tiene el mismo valor? entonces la felicidad, es una sensación que se mide por la exclusividad?.
Tiene el mismo valor una misma cosa desde el punto de vista de diferentes edades?, diferentes economías? o diferentes necesidades?. El valor de las cosas se mide por las sensaciones de felicidad? si son momentáneas valen menos?, entonces…el valor sentimental es el único sustitutivo del dinero?.
Todas estas preguntas intento responderme cada vez que veo en los medios de comunicación cómo se desmorona el sistema económico que rige el primer mundo actual, esa sociedad de consumo adicta a los deportes de riesgos, que empieza a tener más de un susto por causa de un exceso de adrenalina. Qué opinará de la crisis estos del tercer mundo, (es una pena pero ya me empieza a sonar a leyenda urbana), sí los que se mueren de hambre, que opinarán.
Filosofeando me encontré con el pensamiento de cuántas cosas tenía en mi posesión carentes de un valor actual por mi parte, y cuántas cosas de las que yo poseía serían muy provechosas para los demás, me vino a la cabeza el tan mencionado altruismo, y pensé que podía tener una oportunidad hoy en día ante el eminente derrumbismo de la sociedad de consumo.
Si todos llevásemos una lista de las cosas que no necesitamos, y fuésemos altruistas con el prójimo, necesitaríamos consumir realmente lo justo y necesario aprovechando lo de los demás y lo que no necesitamos nosotros. Por supuesto que hay gente generosa, yo tengo la suerte de que me lo han demostrado, pero sigue habiendo por parte de mucha gente aún ese egoísmo de lo nuestro, de lo propietario…..
Creo que intentamos magnificar las necesidades, yo soy el primero que he tenido el pensamiento de buscar siempre un término medio de calidad, sin tener en cuenta si mis necesidades han sido mínimas o con grandes aspiraciones, si me he planteado comprarme por poner un ejemplo un ordenador, siempre me he planteado algo de calidad media-alta, cuando tranquilamente con algo mucho más barato sería suficiente para satisfacer mis necesidades.
El pensamiento de “si me lo puedo permitir, quiero lo más caro, aún a expensas de mis necesidades”, creo que va a cambiar, no nos va a quedar otra opción. Vuelve la humildad y con ella el verdadero valor de las cosas.
Obturando sensaciones.

Dicen que lo único que puede mejorar la sensación de observar un paisaje in-situ, es la contemplación en unas muy buenas condiciones, (estar relajados, optimistas, lugar apropiado…) de una bien tomada fotografía, ya que nos permite recrearnos a expensas del tiempo para intentar captar sin la ayuda de los demás sentidos lo que por una parte in-situ obtuvimos y perdimos por sólo poder aprovecharlo durante unos segundos, minutos, horas…
Creo que la apreciación de una muy buena fotografía depende de varios factores, dos podrían ser estos: el primero que la instantánea sea de muy buena calidad, y el segundo, el a ver estado en el sitio, haber vivido la experiencia en el lugar, aún habiendo sido en diferente situación, para poder abocar en nuestro cerebro esas sensaciones vividas y que teníamos ya olvidadas.

Estas apreciaciones, las encontramos todos en nuestras viejas fotografías , de nosotros mismos cuando éramos niños, de nuestros padres, de algún familiar… da la sensación de vivir un pequeño “Deja-Vu” consciente, saboreando y palpando el recuerdo, dando la sensación de disfrutar mucho más la situación que en el momento de la instantánea…..este fenómeno se denomina nostalgia, y es único para cada uno de nosotros, todos sentimos nostalgia pero todos tenemos diferentes sensaciones, estando algunas veces muy relacionadas a cómo estaba cada uno en ese momento.
La prestigiosa revista fotográfica Smashing Magazine, propone un artículo de las 35 mejores fotografías enviadas por fotógrafos aficionados.
Me han parecido fantásticas todas ellas, sintiendo una gran envidia por el “pasajero” enclaustramiento cultural que estamos padeciendo yo y mi familia en esta época de crisis… todo se andará, ¡Que se prepare Ryan air! Os presento unas cuantas, pero merecen la pena contemplar todas.
Con ellas quiero provocar ese pequeño “Deja-Vu” consciente, a más de uno que seguro habrá estado visitando alguno de estos famosos-bonitos entornos, permitiendo recuperar algún que otro recuerdo que estuviera ya descansando en el fondo de un armario dentro de una vieja caja de zapatos.
Os dejo la dirección por si queréis contemplar estas bonitas fotografías. Smashing Magazine.
La felicidad paradójica.

La felicidad paradójica en tiempo de crisis.
En términos de evolución hay que hacerse a sí mismo, sin olvidarse de las circunstancias que rodean la conciencia social y la estructura social del individuo, que no es lo mismo si se habla de la colectividad.
El ser humano tiene que conocerse a sí mismo, para no sufrir enajenación o ignorancia activa. El ser humano que desea aprender es esteriotipado de ser una rara avis.
No se puede forzar a evolucionar, unos se quedan en el nivel uno, otros en el dos y otros avanzan, como avanza la ciencia, pero, luego están otros individuos que prefieren no conocer la realidad para no sufrir la enajenación que produce el conocer la verdad.
Históricamente, y, a medida de los avances de las masas que generan productividad han determinado que el ser humano cuando alcanza cierto status social es un ser independiente del resto de los seres humanos. No es así, el verdadero ser libre es aquél que se hace a sí mismo.
El secreto para encontrar esa verdadera luz, está en conocer el potencial de cada uno y explotarlo, y se me ocurre en épocas de crisis, como por la que estamos atravesando los seres humanos.
La felicidad paradójica frente al consumismo, como refugio de los humanos para saciar el vacío. A nadie se le esconde que vivimos en una sociedad hiperconsumista, materialista, que no es lo mismo si se habla de materialismo histórico.
Es indispensable concienciarse de que se puede consumir responsablemente, sin caer en gastos desmesurados para aparentar la felicidad que se desea y se anhela.
La enajenación dependiendo de las costumbres, la cultura adquirida en el núcleo familiar, social, es uno de los factores que se atribuye muy a la ligera a los individuos que no se aferran a credos, religiones y seguidores de un pensamiento.
En la libertad individual para poder elegir está también el ejercicio de conocerse a sí mismo, ya sea espiritual o por el camino que se decida.
Es de agradecer que existan personas que se abran y deslicen su condición humana mediante la participación activa en política.
El ser humano en cualquier status que obtente dentro de la sociedad: político, técnico, vecinal, puede elegir libremente su camino. Muchos, y, repito se quedan en los niveles inferiores por falta de información, otros porque no quieren conocer la realidad, y el resto sube los eslabones que componen el templo de los valores para alcanzar la luz y la verdad: únicas vías posibles para cambiar la percepción del mundo, trabajando por los valores humanitarios, siendo éstos las raíces del camino que conduce a la esperanza posible para que otro mundo sea posible.
El individuo frente a la felicidad paradójica tiene que hacerse a sí mismo, y dejar de ser un hombre y mujer de organización para convertirse en un hombre y mujer únicos, para con sus ideas, reflexiones, aportar desde el intelecto conocimientos en tiempos de crisis, y así sentirse liberados de las cadenas de las ilusiones, que se materializan y se satisfacen cuando se es auténtico.
Saro Hernández. Rosajojadeldesierto.
