
Este Domingo es el gran día en la fábrica de sueños. Mi apuesta personal es para este peliculón, …..El curioso caso de Benjamin Button, dura casi tres horas, y se hace corta.
sencillamente…
IMPRESIONANTE¡¡
“Confirma al David Fincher pos-Zodiac como visionario en completo dominio de la caligrafía de la obra maestra (…) parece haber invertido una eternidad en perfeccionar cada plano con la excelencia como único destino posible (…) Colosal” (Jordi Costa: Diario El País)
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“Técnicamente insuperable (…) una idea preciosa y terrible (…) una historia inenarrable y extraordinaria (…) Puntuación: **** (sobre 5).” (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
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“Lo que deslumbra de verdad es el maravilloso fluir de la narración, el hipnótico poder de las historias bien contadas (…) Lo mejor: la poderosa naturalidad del relato (…) Puntuación: *** (sobre 5).” (Alberto Bermejo: Diario El Mundo)
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“Una conmovedora reflexión sobre lo implacable del paso del tiempo, una meditación sobre la mortalidad (…) predestinada a ser un clásico. (…) Puntuación: **** (sobre 5).” (Sergi Sánchez: Fotogramas)
El otro día zappeando con el mando de la tele encontré una siempre interesantísima película del superagente 007 James Bond, concretamente James Bond contra el doctor NO y era incleíble ver los gadgets que le mostraba el entrañable agente Q.
El pensamiento derivó en que realmente la verdadera utilidad de esos cacharritos la seguía teniendo el superagente 007 en sus hazañas, ya que disponiendo de ellas hoy en día, yo por lo menos era incapaz de sacarles tanto partido de una manera continuada.
Me pregunté si con la tecnología no estaba pasando como en la música, que lo verdaderamente bueno y útil estaba ya inventado, dando sólo pie a modas pasajeras de sólo una generación de duración. 



