Cerrados los ojos, la oscuridad te observa, revienta la realidad
sensaciones agrias al saborear en el aire la pedantería escupida
Paseas y encuentras dos miradas enfrentadas, dos miradas sobrevaloradas,
siendo tú el que escupes con la boca seca, escupes lo poco que queda…
se te va en vida
Esa vida que no habla el mismo idioma y que lee una puta boca perdida entre
inframundos…
esa vida que llama a mi oído como puerta quejosa
consigue que respire, me asuste
Toco mis manos y ellas me tocan a mi para intentar averiguar por sí solas quién
maldito eres.





